Introducción
Este texto es un divertimento basado en el relato “El primo Larry” de Dorothy Parker pero contado desde el punto de vista de Lila.
Lila es en realidad Delilah Radzilow, nombre de indudable origen judío. Lila es la última generación de una dinastía de empresarios que gracias a la industria pesada amasaron dinero durante generaciones. Ejemplo paradigmático de “old money”.
Larry es, por supuesto, Lawrence Turkevich, brillante estudiante cuyos nobles padres emigraron de Rusia a USA después de que la revolución leninista rusa les arrebatara sus principales posesiones.
“La mujer del vestido de crepé de China” se llama realmente Melissa Manchester (Lisa) y procede de una pequeña comunidad agrícola del medio-oeste.
La hora del almuerzo
La casa de piedra junto al arroyo albergaba el único horno de pan de la zona hasta que un antepasado de los actuales dueños la convertió en una encantadora cafetería frecuentada por aquellos residentes que huían de los bulliciosos restaurantes del club de golf.
Aquella mañana sólo había tres coches delante de la cafetería cuando una motocicleta conducida por una mujer aparcó entre el todoterreno blanco y el monovolumen azul oscuro. La mujer dejó el casco sobre el asiento de la moto y desabrochó la corta chaqueta de cuero color teja que cubría un veraniego vestido largo de lino; rodeando la casa se dirigió a la parte posterior donde tres mujeres conversaban animadamente alrededor de una mesa. La recién llegada dejó la chaqueta sobre una mesa cercana y se sentó junto a las otras, a las que envolvió en un ligero perfume a vainilla que hizo que interrumpieran su conversación:
– ¡cómo se nota las que vienen del gimnasio! – dijo una a modo de saludo
– Buenos días, chicas. Veo que, por fin, os habéis atrevido a poneros al sol. ¿cómo estáis?
– No tan bien como tú, querida Lila, vemos que has sacado ya la ropa de verano – respondió otra de las mujeres