En la residencia de mi tío me entregaron un viejo radiocassette con una cinta de Pink Floyd atascada y el dial estropeado sintonizando siempre el 107.3. Puse el aparato sobre el bidé conectado al enchufe del armario de manera que al encender la luz del baño la radio empieza a funcionar. Alguna gente se sorprende. Una madrugada de 1.999 me levanté a mear y Almodóvar recibió su primer Óscar; en 2.001 una inesperada diarrea me retuvo en casa y los terroristas estrellaron dos aviones en Nueva York. Anoche pasé a afeitarme y una oyente contó que tenía una cita con un desconocido. Le ha encantado el radiocassette.
Relato de 107 palabras presentado al concurso de relatos de la emisora Onda Polígono (Toledo)
sábado, 24 de abril de 2010
miércoles, 21 de abril de 2010
Ensayo. Decisiones importantes
Uno piensa que la decisión realmente crítica consiste en elegir si tapamos nuestra calva con una gorra o nos afeitamos definitivamente los pelos que aún aguantan sobre la cabeza. Error. La disyuntiva era quedarse calvo o no; el resto es una consecuencia accesoria.
Otra disyuntiva: Ginebra o té
Otra disyuntiva: Ginebra o té
jueves, 11 de marzo de 2010
El caso Marta Sanz
– ¿Ernest Blaumann? Venimos a detenerlo. Está acusado del asesinato de Marta Sanz.
Una ola de silencio inundó las escaleras del edificio interrumpiendo a su paso las actividades habituales del domingo. Una puerta que no había producido sonido alguno al abrirse se cerró ruidosamente; las pisadas de unas zapatillas deportivas se detuvieron entre dos pisos; un equipo de música se desconectó. Los dos policías terminaron de entrar en la vivienda y Ernest Blaumann, en pijama, cerró la puerta tras ellos. El más joven de los agentes guardó su identificación y resumió:
– Me llamo Juan Gelman. Él es el agente Frederick Taylor. El viernes pasado le seguimos cuando llevó a Hans Schwarzmann hasta el aeropuerto. Vístase y acompáñenos, por favor.
Una ola de silencio inundó las escaleras del edificio interrumpiendo a su paso las actividades habituales del domingo. Una puerta que no había producido sonido alguno al abrirse se cerró ruidosamente; las pisadas de unas zapatillas deportivas se detuvieron entre dos pisos; un equipo de música se desconectó. Los dos policías terminaron de entrar en la vivienda y Ernest Blaumann, en pijama, cerró la puerta tras ellos. El más joven de los agentes guardó su identificación y resumió:
– Me llamo Juan Gelman. Él es el agente Frederick Taylor. El viernes pasado le seguimos cuando llevó a Hans Schwarzmann hasta el aeropuerto. Vístase y acompáñenos, por favor.
miércoles, 3 de marzo de 2010
Momentum
El hombre mostró dos entradas. Dos asientos centrados en la mejor fila del patio de butacas. La joven acomodadora insistió. Debería dejar una de las entradas en taquilla. Su acompañante no podrá entrar una vez comience la función. No importa, respondió él. Si deja la otra entrada en la taquilla y ella llega a tiempo podrá entrar. ¿Ella? No, seguro que ya no viene. El hombre cogió dos programas antes de que la muchacha se lo ofreciera, dejó el abrigo sobre una de las butacas y se sentó en la otra después de ajustar cuidadosamente su chaqueta.
lunes, 1 de marzo de 2010
945 kg. 12 personas
El último en salir debe apagar las luces y conectar la alarma. Alarma activada, abandone el recinto. Ya en el pasillo, el joven empuja la puerta de cristal para comprobar que queda cerrada. Zen, comunicación visual. Avenida de la República, 264. Planta 36, puertas C y F. Conecta su MP3 mientras se aleja por el pasillo. Sigur Ros, Track 3. Play. Sale luz de uno de los ascensores donde un hombre evita con la mano que se cierren las puertas.
- Vámonos. Ya es hora de salir de aquí.
- Vámonos. Ya es hora de salir de aquí.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
